mucho mucho tiempo que no disfrutaba de la música con esta intesidad. Rashmaninoff, Bethoven, chopin, Mozart, Strauss, etc.
uyy me he dado de zampadas de música clásica estos días y de verdad se me eleva el espírirtu, es chistoso, me siento igual que cuando me gusta alguien, ando sonriente y feliz, siento el rubor en mi cara...
¿Cómo es que la múscia nos puede hacer sentir así? es en si ese su poder, o también el contexto en el que la vivimos? se me transforma en una expereciencia estética bella que raya en lo sublime...
Hasta me pongo a escribir cosas inconexas, me surge el ánimo, me edifica, tengo que respirar profuuuundo y sentir, sentir sentir: la tensión, la alegría, el sufrimiento y el júbilo. realmente -y abusando de un cliché- debo decir que me siento edificada. me llena el alma.
Y al mismo tiempo me pregunto: ¿cómo es que el ser humano puede lograr algo así? suena potente y suave, bello, dulce, balanceado y sorpresivo ¿es perfección acaso?. dicen que en estos casos el hombre es el intrumento de Dios, un medio por el que el creador se expresa en plenitud, pienso más bien que no debemos quitarnos la responsabilidad de lo bello, en tano somos criaturas de dios con capacidad creativa tambien somo dioses en nosostros mismos, porque esa perfección que nos llega a través de la músic que ese otro -par mío- compone o interpreta no es más que la expresión de la propia divinidad que en él o ella reside y que por ende al resonar conmigo, tambien es la expresion de divinidad que esta dentro de mí.
dejando de lado la spretenciones de grandeza... ¡somos Dioses!

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